Preguntas frecuentes
Respuestas claras sobre el nivel que necesitas, el equipo, cómo son las sesiones y qué puedes esperar al terminar el curso.
Cómo plantear el curso según tu punto de partida
Cada persona llega con una experiencia distinta. Hay quien nunca ha salido del modo automático y quien lleva años disparando sin saber por qué unas fotos funcionan y otras no. El curso tiene en cuenta esa diferencia: los ejercicios admiten distintos niveles y los comentarios de los instructores se ajustan a lo que tú traes, no a un nivel medio inventado.
Conviene venir con ganas de practicar más que de escuchar. La mayor parte del tiempo la dedicamos a disparar, probar una luz, cambiarla y comparar el resultado. La teoría aparece cuando hace falta para entender lo que acabas de ver en la pantalla de la cámara, y siempre ligada a un ejercicio concreto.
No es necesario tener equipo caro. Lo importante es que conozcas tu cámara o estés dispuesto a conocerla, y que puedas ajustar los parámetros a mano. Con un objetivo básico se puede aprender mucho sobre encuadre, distancia y profundidad, y el estudio pone el resto: soportes, flashes, modificadores de luz y fondos para trabajar con calma.
El trabajo con modelos es una parte esencial del retrato y, para muchos, la más incómoda al principio. Por eso lo abordamos con sesiones guiadas, en las que aprendes a comunicarte, a dar indicaciones claras y a crear un ambiente en el que la persona retratada se sienta cómoda. Esa confianza se nota después en la imagen.
Al final del recorrido no buscamos que todos fotografíen igual. Buscamos que tomes decisiones con criterio: qué luz usar, cómo encuadrar, qué retocar y qué dejar tal cual. Esa forma de trabajar te servirá con cualquier cámara y en cualquier situación, dentro o fuera del estudio.
Qué conviene tener a mano
- Tu cámara, con batería cargada y tarjeta de memoria libre
- Un objetivo que ya uses habitualmente, aunque sea el básico
- Algunas fotografías previas, si quieres comentarlas con los instructores
- Ropa cómoda para moverte durante las sesiones de estudio
- Un portátil si prefieres practicar el revelado con tus propios archivos
- Ganas de repetir ejercicios hasta que la luz salga como buscas